El software libre: Una manera de repartir amor

La gráfica representa las variaciones del amor según el software usado.
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El software libre, más allá de los aspectos técnicos y legales, es una manifestación de la necesidad de compartir con nuestros iguales que tenemos todas las personas. En el desarrollo de software libre, generalmente, interviene la buena voluntad, las ganas de ayudar a cubrir alguna necesidad sin obtener beneficio y muchos motivos alejados de sólo ganar dinero. Al usar software libre, no sólo estamos aumentando nuestro amor propio al valorar nuestra libertad, sino que también repartimos amor a los demás, ya que estamos compartiendo constantemente con una comunidad, ya sea programando, difundiendo, o simplemente usando estas aplicaciones.
El desarrollo de software privativo en cambio está motivado casi exclusivamente en generar dinero. No siempre las técnicas usadas por los principales exponentes de este tipo de desarrollo pueden considerarse éticas, ya que se dedican a jugar al monopolio y aplastar a toda posible competencia, gastando recursos, que podrían destinarse en avanzar sus propias tecnologías, en retrasar las de sus competidores, provocando que los usuarios terminen perdiendo. Al usar software privativo estamos dejando de lado nuestro amor propio, ya que sólo aceptamos lo que estas grandes empresas nos impusieron sin animarnos a mirar más allá, y lo peor de todo es que introducimos este modelo de software en nuestra cultura, haciendo que esto sea lo “normal”, convirtiendo al miedo al cambio en el principal freno de la libertad.
Post inspirado en la tira de Linux Hispano





