abr152008

Instalación de programas en el "Fácil" y el "Difícil"

Publicado por Sergio

Instalar aplicaciones es una tarea básica en cualquier sistema operativo. En cada uno se debe hacer de manera diferente al otro. Basado en mi propia experiencia, quiero mostrar de una manera un poco irónica y ligeramente exagerada, que la manera que muchos consideran la más fácil no siempre lo es.

Windows:

Instalar programas en Windows es muy sencillo. Los pasos, de manera resumida, son:

  1. Buscar el sitio desde donde descargar la aplicación, bajarla a nuestro disco y con un par de siguientes instalar una versión limitada o demo.
  2. Usarla un par de minutos hasta que se bloquee o se genere algún efecto molesto puesto por el desarrollador de la aplicación para persuadirnos de enviarle una determinada cantidad de dólares.
  3. Si bien esto es algo que no quiero difundir, muchos se niegan a pasarle esa cantidad al fabricante. En ese caso se debe recorrer miles de sitios bastante riesgosos en busca de un crack o serial, convirtiendo nuestra PC en el caldo de cultivo ideal para miles de especies de virus contagiadas desde las páginas que visitamos.
  4. Instalar el crack con los riesgos a la privacidad y la seguridad de nuestros datos que eso acarrea.
  5. Perder varias horas corriendo antivirus, antispyware y todos los demás anticosasmalas que existen, para eliminar algunos de los virus antes de que dejen destruidos a todos nuestros datos, mientras rezamos suplicando que no tengamos que formatear otra vez.
  6. En caso de que el formateo sea necesario, repetir la operación desde el punto 1, si es que aún le quedan ganas.

Linux:

Linux tiene la fama de ser un sistema en el cual instalar paquetes suele ser un gran desafío para los novatos, una tarea sólo dedicada a los expertos. ¿Qué hace que sea tan complicado instalar algo en Linux? Veamos los pasos:

  1. Abrir el gestor de paquetes de nuestra distribución y buscar la aplicación que queremos por su nombre, o en caso de que no busquemos algo tan particular, podemos buscar por categoría, viendo una descripción de cada aplicación, todo esto sin salir del gestor de paquetes.
  2. Marcar la aplicación elegida para instalar y aplicar los cambios.
  3. En unos minutos la aplicación está lista para ser usada. Ahora podemos disfrutarla o, si nos sobra algo de tiempo, ir a ofrecerle algo de compañía al windowsero mientras formatea.

Nota: La comparación no abarca todos los casos, sólo algunos particulares pero frecuentes en muchos usuarios. En Windows casi todos estos problemas se solucionan usando software legal, pero esto trae grandísimos problemas a nuestro bolsillo (a menos que sea libre o freeware). En Linux también hay instalaciones complejas, pero sólo son una minoría de los casos.



  1. Pogo9 de junio, 2008, 2:33 am
  2. Sergio9 de junio, 2008, 2:33 am
  3. MonikaMDQ9 de junio, 2008, 2:34 am
  4. Sergio9 de junio, 2008, 2:34 am
  5. curioso14 de noviembre, 2011, 7:27 pm
  6. curioso14 de noviembre, 2011, 7:33 pm

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