No soy pirata 2

Escrito por Pablo Frias, amigo mío y miembro del LUG Tucumán, para el Diario Digital Infotec.

Que sentirían si cada cierto tiempo saliese por televisión el vocero de alguna firma importante declarando en tono rabioso que la mayor parte de la población es pederasta, y en el momento preciso en que la cámara recoja un primer plano de su persona, este personaje inmaculado aproveche para señalarte con su dedo índice y repetir sin titubear: todos los que viajan en colectivo son unos criminales y pederastas que destruyen a la sociedad y nos condenan a la peor de las pobrezas. Acto seguido el respetable acusador y juez del mundo comienza a desgarrarse las vestiduras para exponer una inoportuna barriga pronunciada, la que asegura es el reflejo de la miseria a la que los criminales -todos nosotros- le obligamos a padecer…

Para no desentonar los medios de comunicación repiten una y otra vez -como si se tratara de un ingenioso chiste que se torna más gracioso mientras más se cuenta- las delirantes afirmaciones de este y otros personajes similares. No es descabellado suponer que a la mayoría de los ciudadanos nos parecería insoportable, aberrante incluso, que alguien sin importar quien sea, nos llame en un medio público pederasta, criminal o cualquier tipo de calificativo gratuito y se quede esperando a que asintamos religiosamente.

Muchos no dudarían en salir a las calles a protestar y exigir que se retracten inmediatamente, pedirían que sean juzgados por difamación cuanto menos, y sobre todo que se les impida repetir este lamentable hecho. Sin embargo, desde hace mucho tiempo se ha tornado costumbre llamar a una parcialidad significativa de la población pirata, y a fuerza de repetición y de campañas mediáticas que muchas veces emplean fondos públicos para financiarse, hemos terminado aceptado este termino para beneplácito de los verdaderos corsarios cuyo modelo de negocios es la amenaza y la criminalización de sus propios clientes.

Los piratas son aquellos personajes que acostumbraban secuestrar, asesinar e incluso esclavizar a sus victimas, a los cuales la literatura retrato como personajes con pata de palo, parche en el ojo, barba frondosa y un apego escaso al aseo personal.

Muchos internautas descargamos música películas y otras obras protegidas por derecho de autor desde internet, sin embargo no nos sentimos capaces de llevar a cabo aquellas acciones propias de un pirata, copiar un disco no es bajo ningún concepto equivalente a asesinar o esclavizar por mucho que insistan las discográficas, editoriales y productoras. Hablar sobre una copia no autorizada sería suficiente y apropiado para referirse a una copia hecha sin el consentimiento del autor, pero es más redituable insertar en la mente de las personas la idea del malhechor sin escrúpulos capaz de hacer mil y un fechorías más graves que la de copiar discos. Es definitiva, la misma formula de siempre; miente miente que algo queda

Compartir, es decir, tender tú mano hacia al vecino es una acción a la que la sociedad no puede renunciar. En esta era de la información, donde una copia puede realizarse por un precio despreciable sin ninguna perdida o destrucción del original y sin excluir a los demás del disfrute de la misma, compartir es la única acción que acerca la cultura a quienes sus medio económicos no le permiten llegar.

Lo más curioso es que estos señores puedan vender algo si se dedican constantemente a insultar a sus clientes. Quisiera ver cuanto duraría un panadero de barrio con esta metodología. Un cliente pide una barra de pan, el panadero le insulta y le amenaza diciendo que no se le ocurra hacer pan casero y compartir una porción con su vecino o ira al infierno y toda su familia padecerá por toda eternidad… Lo lógico sería dejar de comprarle a este señor, y por extensión dejar de comprarle a todo aquel que nos insulte. Discográficas y distribuidoras; “los piratas” estamos a gusto de ver hundirse su embarcación, si su especie desarrollo la capacidad de hablar debajo del agua, podrán seguir llamándonos piratas desde las profundidades, nosotros les devolveremos el gesto cordialmente con un guiño disimulado bajo nuestro parche de pirata que espero sepan comprender.

Compartir con la conciencia limpia, para encontrar piratas hay que ir a alta mar.

2 thoughts on “No soy pirata

  1. Reply JOAKO Mar 14,2009 5:08 pm

    Muy buena nota de Pablin!!
    Se extraña sus reflexiones

    Un abrazo.

    El último post de JOAKO publicado en su blog [site] ..La ropa tecnológica, una moda que llegó para estar conectado

  2. Pingback: www.chuenga.net

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