Hace algunos días, mirando la televisión tuve la desgracia de encontrarme con una vergonzosa publicidad, tanto por el servicio que se ofrece como por la publicidad en sí. Se trata del servicio de internet Arnet Libre.
Al servicio lo ofrecen como la banda ancha sin abono. Consiste en una conexión a internet ADSL 640 KB/s, en el que se paga por minuto de conexión. Para muchos puede parecer una buena idea, pero analizándolo mejor uno puede darse cuenta de que es una forma de tratar de aprovecharse de los clientes.
El costo del minuto es $0,05, lo que haría que la hora costase $3,00. ¡Carísimo! Este servicio tiene un límite de hasta $90 (30 horitas), para evitar sorpresas en la factura. Esto no es criticable, pero si se llega al límite lo que se debe abonar es, con unas monedas de diferencia, igual a una conexión de velocidad similar con tarifa plana, en la que podemos estar conectados todo el día si así lo queremos, y pagando casi lo mismo que por 30 horas.
No veo a quién podría interesarle este intento de robo. Si no vas a usar mucho tiempo internet, y sólo para leer los mails, usá alguno de los tantos proveedores gratis dial-up que hay. La velocidad no será la misma pero el costo es mucho menor.
Quizás lo peor de este servicio es la forma en que se publicita, con el comercial “Un día sin ropa interior” (si no lo vieron les aconsejo que no lo hagan), en el que se motiva a la gente a no usar ropa interior como expresión de libertad. ¿Realmente piensan que pueden vender un producto tan malo mostrándolo sólo como una colección casi infinita de estupideces?
Es tristísimo lo que uno puede ver de la gente de Arnet. No sólo sus servicios son pésimos, ya que continuamente torturan a sus clientes con continuos cortes y mala atención, sino también, sus publicidades que, si no son las peores de la televisión argentina, están muy cerca.
Si deciden ignorar mis advertencias pueden ver la publicidad.