Java en el Cerro de los Siete Colores
En mis vacaciones, cuando visitaba Purmamarca para conocer el famosísimo Cerro de los Siete Colores, encontré un detalle que sólo un geek puede notar:

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En mis vacaciones, cuando visitaba Purmamarca para conocer el famosísimo Cerro de los Siete Colores, encontré un detalle que sólo un geek puede notar:

Tux cede su lugar como mascota de Linux en la versión 2.6.29 del kernel a Tuz, un demonio de Tasmania disfrazado de pingüino. El cambio no se debe a que el famoso y simpático pingüinito se va de vacaciones, sino que la razón es señalar el peligro de extinción que están enfrentando los demonios de Tasmania en la actualidad.
El demonio de Tasmania es un marsupial carnívoro que sólo se encuentra en Tasmania, una isla al sur de Australia. Desde hace años, una enfermedad viene reduciendo significativamente las poblaciones de estos animales.
Por mi parte, felicito a Linux por intentar formar una conciencia ecológica y demostrar que cada uno, dentro de sus posibilidades, puede colaborar a formar un mundo mejor, haciendo lo que más nos gusta.
Me enteré gracias a KDE Blog.
Pueden ver más información en el sitio de la campaña creada con el fin de salvar a los demonios de Tasmania.
Luego de haber rendido un examen, dispuesto a descansar un rato, dedico un tiempo a uno de mis pasatiempos favoritos: instalar cosas inestables para probarlas. Así fue como me crucé con un plasmoide que no era el mejor en cuanto a su estabilidad, pero parecía muy interesante.
Al momento de usarlo, y de jugar un rato, plasma se muere y deja de verse el escritorio de KDE. Normalmente cuando esto sucede, plasma revive solito en unos segundos, y todo queda como si nada hubiese pasado, pero esta vez, durante los segundos que estuvo plasma muerto me reveló algo que nunca me hubiese imaginado encontrar debajo del escritorio de KDE, algo que me sorprendió tanto como para querer dedicarle un post.
El mundo zumba por nosotros. Las computadoras mueven información más rápido de los que nuestros cerebros pueden comprender. A tu alrededor los automóviles zumban, los aviones vuelan y la información circula a toda velocidad a través y alrededor nuestro. Las fechas de entrega se avecinan, los niveles de estrés aumentan y las preocupaciones comienzan a… ¡Basta!. Es la hora de la yerba mate. Todo lo demás puede esperar.
Con estas palabras ThinkGeek, el legendario sitio de remeras, juguetes y gadgets para todo tipo de geeks, promociona su juego de yerba mate, al que venden por el precio de 20 dólares, e incluye mate, bombilla y un paquete de yerba.
A pesar de estar bastante caro comparado al precio de Argentina paro estos productos, seguramente algún argentino geek que está fuera del país puede disfrutar de un mate y recordar su hermoso país.
Ahora que sé que el mate es geek, voy a tomar el triple de lo que tomo ahora.
Me enteré de esto leyendo Punto Geek.
Hay cosas que no puedo entender, y entre ellas hay un fragmento de un artículo que leí hoy por recomendación de un amigo. El parrafo que me llamó la atención es este:
De hecho, agregó que el software “más pirateado es el de menor coste”, y agregó que el uso de programas informáticos gratuitos, como Linux, es una vía de entrada para la piratería, por lo que pidió a las administraciones que aumenten los controles cuando se use software gratuito.
¿Alguien puede explicarme esto? No hay manera de que Linux y la piratería se relacionen, y en general ocurre lo contrario. Los usuarios de Linux suelen ser los que menos piratean, ya que cuentan con software de gran calidad a un costo muy bajo, o nulo, y generalmente libre. La única explicación posible es la ignorancia extrema o algo de dinero bien repartido, pero sólo son opiniones mías.
Pueden ver el artículo completo en ABC de Sevilla.